miércoles, 7 de mayo de 2025

Pueblo sencillo y bonito...

NUESTRO PUEBLO.


El nombre Santiaguito Cuaxuxtenco, tiene su origen tanto en la lengua de los conquistadores como en la lengua prehispánica. Recibe el nombre de Santiago por ser Santiago Apóstol, el Santo Patrono que le fuera asignado por los Franciscanos, de quien cuenta la tradición católica, se encargó de predicar las enseñanzas de Jesús en España, especialmente en la región de Galicia. Aunque se desconoce la razón porque se le aplica el diminutivo Santiaguito, y Cuaxuxtenco, que según Manuel de Olaguibel[1], se deriva de los vocablos Cuaxochtli, que significa lindero; tentli, labio y co, lugar, que se interpreta como “A la orilla de los linderos”. En otro apartado, intentaré explicar la razón de esta parte del nombre.

EL VALLE DE TENANGO Y SU FORMA DE VIDA.

Nuestro pueblo es parte de lo que durante la época prehispánica se denominó Valle de Matalzingo, por estar habitado por los antiguos matlazincas, quienes construyeron la ciudad de Teotenanco que persiste en nuestros días.

          El valle de Matalzingo, también conocido como Valle de Toluca del que el hermoso y próspero Valle de Tenango forma parte así como nuestro pueblo Santiaguito, ubicado al poniente de la antigua laguna de Chignahuapan, que se originaba en los manantiales de Almoloya del Río, disminuidos considerablemente a raíz de su explotación para surtir de agua a la ciudad de México,  así como en los diversos escurrideros del Nevado de Toluca, entre los que se encuentra el que conocemos como Río Santiaguito o río seco, nuestro río, aunque en temporada de lluvias, ha provocado serias inundaciones en nuestra comunidad, de lo que hablaremos más adelante.

Según contaban mis abuelos, la laguna abarcaba desde Jajalpa hasta San Mateo Atenco y Lerma, dando origen a uno de los ríos más largos del país: el río Lerma, así como a todo un estilo de vida de nuestra comunidad.

Vista del Nevado de Toluca desde nuestro pueblo[2]

MI ORGULLO ES SER CAMPESINO...

Nuestra ubicación cerca de la laguna dio lugar a la existencia de chinampas, tierras rodeadas de zanjas donde manaba agua cristalina que permitía el riego de los cultivos como lechuga, de la que nuestro pueblo era gran productor, así como una amplia variedad de verduras y hortalizas como zanahoria, col, coliflor, betabel y espinaca que surtían a varias ciudades del país. En las zanjas era común que fuéramos a nadar, aunque en ocasiones alguna sanguijuela se nos llegaba a pegar en la piel, Era una bonita experiencia, pues también había atepocates o renacuajos que al paso de los días se convertían en ranas, pececitos y culebras de agua. Como festejo del día del niño, era común que los maestros nos llevaran al llano a disfrutar del agua de las zanjas y al regresar, la Sociedad de Padres de Familia nos ofrecía una deliciosa nieve de limón y una naranja. ¡¡Qué rico!! Y ¡qué maravillosos recuerdos! En la actualidad, aún es posible escuchar los conciertos de las ranas después de las lluvias, cerca del río:



Ir a la plaza de Tenango era toda una experiencia, para llegar desde aquí, se podía hacer de dos formas: a pie o en una carreta de caballos, pero valía la pena, pues para el taco de plaza se encontraban cosas que ahora difícilmente se ven, como acociles, un tipo de pequeño camarón de agua dulce, tamales de pescaditos, carpas, papas del agua, etc. Para guisar, se encontraban ajolotes, atepocates y ranas que se cocinaban en salsa verde o patos hervidos que los pueblos vecinos cazaban en la laguna o una variedad de hierbas que hasta hoy conocemos, como los chivatitos, quintoniles, o los clásicos nabos y quelites que hasta hoy se cultivan en el pueblo, deliciosos de verdad. Seguramente alguna vez has disfrutado los deliciosos huazontles, las ramas con semillas verdes de quelite capeadas y rellenas con queso y guisadas en chile pasilla o mole ¡mmmm!

En ese entonces en el llano no se cultivaba, sino que se usaba para llevar a pastar el ganado, que hasta hace algunos años había demasiado, al grado de que, por las mañanas, se veía pasar por las calles de nuestro pueblo a los boyeros, personas que pasaban a las casas a recoger el ganado, una buena parte se reunía en el centro del pueblo, lo llevaban a pastar al llano y por la tarde, lo regresaban al lugar donde se había recogido, claro a cambio de un pago. 

Años más tarde, se fraccionó el llano en parcelas y más adelante se establece una cooperativa ejidal que funda un establo, donde se conseguía leche de excelente calidad. También era común ver en los traspatios de las casas a los que se llamaba solares, pequeños sembradíos, así como zahurdas, donde la mayoría de las familias criaban cerdos, vacas, borregos, guajolotes, gallinas y hasta conejos, sin faltar las mulitas para las yuntas o los carritos.


                                Vista del Nevado de Toluca y el Río Santiaguito[3]

Al poniente de Santiaguito, se yergue majestuoso el Xinantécatl o Nevado de Toluca, cuyos escurrimientos aportan humedad a nuestras tierras, así como características que les da gran fertilidad. Se cuenta con tierra negra que contiene una gran cantidad de materia orgánica como restos de la antigua laguna y de lo que arrastra el río de las faldas del volcán, así como la humedad necesaria para que los cultivos fueran abundantes, situación que permitió que nuestro pueblo fuera un gran pueblo agrícola productor de maíz de distintas variedades, como el blanco y el azul, que se usaban para hacer tortillas y otros platillos; Cacahuazintle, para los tamales el pozole y el pinole;  amarillo, para alimento de los animales, así como haba y frijol también de distintas variedades. También era común ver en los traspatios de las casas a los que se llamaba solares, pequeños sembradíos, así como zahurdas, donde la mayoría de las familias criaban cerdos, vacas, borregos, guajolotes, gallinas y hasta conejos, sin faltar las mulitas para las yuntas o los carritos. Los desechos de los animales, se ocupaban como abono orgánico para fertilizar los cultivos. 

Para evitar el robo de los productos en el campo, en una asamblea, que por lo general se llevaba a cabo los domingos al salir de misa, en el atrio de la iglesia, el pueblo nombraba cada año a los Milperos, personas que se dedicaban a cuidar las milpas, en incluso, a cazar las tuzas, roedores a los que les encantan las raíces de los cultivos, por lo que los dueños de los terrenos donde había una tuza, con gusto recompensaban económicamente a quien las capturara.

¿Adivinas por qué entre las especialidades gastronómicas de nuestro pueblo están las gorditas, sopes, quesadillas de huitlacoche, tamales en sus distintas variedades, como los tamales agrios o los tamales de Judas, tlaxcales y gorditas revueltas? ¿Se te antoja una gordita o un tamal de haba o unas vinagreras con papas y charales en salsa verde? Si algún platillo no conoces, pregunta la receta a tu abuela, seguramente ella sí sabe la probó y sabe cómo hacerla. Los hemos disfrutado desde hace siglos. Por favor, no dejes perder nuestras tradiciones.


Paseo de San Isidro con las yuntas adornadas

    Una buena parte de la población se dedicaba al cultivo de hortalizas como lechuga, zanahoria, col, brócoli, rábano y espinaca, cuya producción era transportada para su venta a varias ciudades del país, principalmente a la Cd. de México, y dejaba bonanza económica a muchas familias que se dedicaban a la agricultura, al grado de que, en la actualidad, en el paseo que se celebra en honor de San Isidro, protector de los agricultores, desfilan carros adornados con verduras. Anteriormente desfilaban las yuntas  adornadas. Desde hace muchos años, los productores de hortalizas, anualmente contratan un mariachi de renombre para cantar las mañanitas a Santiago Apóstol la madrugada del 25 de julio, de lo que hablaremos más adelante. Desgraciadamente, con el proceso de industrialización que ha vivido el país y el crecimiento de la población, casi se ha acabado con la agricultura en nuestro pueblo.    


Las verduras siguen presentes en elpaseo de San Isidro

La tradición oral narra que cuando en el pueblo se presentaba sequía, se comisionaba a algunos habitantes para subir a pie hasta las lagunas del volcán para traer agua de ellas, pero debía ser con cierta medida, pues de lo contrario, llovería en exceso, provocando inundaciones, como la ocurrida el 16 de junio de 1978, de la que incluso, El Sol de Toluca publicó un extenso reportaje en su primera plana[5]


o la más reciente, que ocurrió la noche del 3 de mayo de 2004, que provocó estragos en el pueblo y en la segunda sección del fraccionamiento, lo que trae a mi mente un consejo de mi abuelo, que me decía: “Cuando construyas tu casa, recuerda que tenemos un río que provoca inundaciones, por lo que es importante que la hagas más alta que el nivel de la calle, así evitarás que el agua entre a tu casa”.





Inundación del 3 de mayo de 2004[6]

     A pesar de las inundaciones somos afortunados de vivir en Santiaguito, pueblo sencillo y bonito...



[1] De Olaguibel, Manuel. Onomatología del Estado de México. Edición facsimilar de la de 1894 preparada por Mario Colín. Biblioteca del Estado de México. 1975. P. 97

[2] Imagen propia

[3] Foto propia

[4] Imagen propia

[5] Desbordó el río Seco e inundó 100 casas. El Sol de Toluca. Sábado 17 de junio de 1978.

[6] Imagen propia

En el límite de los linderos

 
Nuestra población se encuentra ubicada en lo que se llamaba Valle de Matalcingo, es decir, lugar donde habitaban los matlazincas también llamados hombres de la red, debido a la cercanía con la laguna de Chignahuapan, donde había abundante pesca además de terrenos fértiles en que se producía una rica variedad de productos alimenticios como el maíz, el frijol, la calabaza y el chile, que combinados garantizaban una alimentación equilibrada, con un alto contenido de proteínas y vitaminas . El fraile franciscano Agustín de Bentancurt,  estudioso de la lengua mexicana, investigador e historiador, en su obra "Teatro mexicano. Descripción de los sucesos ejemplares históricos, políticos, militares y religiosos del Nuevo Mundo occidental de las Indias" observó que el maíz del Valle de Toluca era más nutritivo que el de las tierras calientes.

En la época prehispánica, en nuestra región existían 3 importantes señoríos: Teotenango, Calimaya y Tepemaxalco. A finales del siglo XV, es decir a fin de los años 1400, Axayacatl, emperador azteca, conquistó todo el territorio y estableció los linderos de los señoríos, partiendo en línea recta del Nevado de Toluca hasta lo que hoy es la laguna de Almoloya del Río.

Así, el límite entre Tenango y Tepemaxalco se establece en lo que hasta hace poco tiempo conocíamos como la Zanja Real, que se ubicaba al término de la colonia Maravillas colindando con lo que era terreno de la universidad del Estado y continua hacia lo que era la laguna de Chignahuapan, por lo que  nuestro territorio se confirma como parte de Tepemaxalco en esa época.

Durante la época de la Colonia, con el propósito de concentrar la población en lugares donde fuera más fácil controlarla, los españoles unen Calimaya y Tepemaxalco en lo que hoy es Calimaya y se establece como límite entre ambos señoríos la mitad del altar mayor de la iglesia.

Originalmente en esta época de la Colonia, Calimaya llevaba el nombre de Santiago Calimaya, nombre que llevaron los encomenderos de Calimaya. Sin embargo, eran dos pueblos diferentes unidos por el altar mayor de la iglesia, que se consideró el límite entre ambos señoríos, por lo que deciden venerar a San Pedro y San Pablo, así que se buscó que la imagen de Santiago, venida de España, fuera venerada en nuestro naciente pueblo ubicado en el límite de los linderos entre Calimaya y Tenango.

Han existido varias versiones sobre el nombre de nuestro pueblo y su forma de escribirlo. Hay quien afirma que debe inician con Coa, cuyo significado es víbora. También hay quien afirma que el nombre venía de Cuah, que significa águila, lo que parecía confirmarse con dos águilas que se encuentran esculpidas en la torre de la iglesia, sin embargo M. Olaguibel, en su obra “Onomatología del Estado de México” como Cecilio Robelo, en su libro "Nombres geográficos indígenas del Estado de México" coinciden en afirmar que el nombre original es Guaxochtenco, que se compone de Cuaxochtli, lindero o mojón; tentli, orilla y co, en, y significa “En la orilla o límite del lindero”, o “en la línea divisoria entre dos pueblos” y que siguiendo a Olaguibel, significa lugar en el límite de los linderos, cuyo toponimio se compone de un lindero y el signo que representa el límite.
En síntesis, Santiaguito Cuaxuxtenco formaba parte de Calimaya, cuyos límites con Tenango estaban marcados por la llamada “Zanja Real”, que se encontraba al sur de donde termina la Colonia Emiliano Zapata y la Colonia “Las Maravillas”, de donde procede el nombre Cuaxuxtenco, que según M. Olaguibel, significa en el límite de los linderos, y ratifica Cecilio Robelo.
Debido a que por muchos años pertenecimos a Calimaya, muchos de nuestros antepasados, nuestros bisabuelos y abuelos estaban registrados en ese Municipio..

Tenango o Rayón?

Como hemos explicado en otro apartado, originalmente nuestro territorio formó parte del señorío de Tepemaxalco, que con la llegada de los españoles, fue unido a Calimaya, por lo que pasamos a formar parte de ese lugar, hasta fines del siglo XIX. El 22 de octubre de 1874, por el decreto no. 56 de la Legislatura del Estado, se erige la municipalidad de Rayón con los pueblos de Santa María la Asunción, Santiaguito, San Diego y la Quemada que pertenecían a las municipalidades de Calimaya y San Antonio La Isla, siendo la cabecera Santa María la Asunción y por supuesto fuimos parte de ese municipio .

 
El 14 de febrero de 1921, vecinos del pueblo dirigen un escrito a la Legislatura del Estado, donde solicitan la anexión del pueblo de Santiaguito al Municipio de Tenango del Valle,Distrito del mismo nombre con diversos argumentos, entre los que destacan: "la falta de atención a determinaos asuntos, la falta de atención médica en Rayón y el abandono de dicho municipio a la Instrucción Pública en nuestro pueblo".
El 15 de abril de 1921, vecinos del pueblo dirigen un oficio a los Secretarios de la H. Legislatura nuevamente
"solicitando la anexión de nuestro pueblo al Municipio de Tenango en virtud de que el Municipio de Rayón es manifiestamente hostil para nosotros y por cuantos medios tienen a su alcance nos extorsiona...
cada día son mayores nuestras dificultades con el Municipio de Rayón y por consiguiente se impone la necesidad de nuestra segregación de él.."
.El 17 de Marzo de 1921, el Gobernador del Estado, Manuel Campos Mena, informa a la Legislatura del Estado sobre las ventajes y desventajas que resultarían si el pueblo de Santiaguito, de la Municipalidad de Rayón pasara a pertenecer a Tenango del Valle, entre las que destacan:
"En caso de segregársele Santiaguito, que tiene una población de 1194 habitantes, Rayón quedaría con un censo de 1886 habitantes, número menor que como mínimo señala el artículo 6o de la Ley Orgánica Municipal para elevar un centro poblado a categoría de Municipio"
El 19 de marzo de 1921, el Presidente Municipal de Rayón, expone sus razones para que Santiaguito no sea segregado de Rayón, donde destaca que los fondos que Santiaguito ingresa a la Tesorería Municipal son
"necesarios para el sostenimiento de esta propia municipalidad, desde luego, su mejor fuente de riqueza"
Lo que deja ver que a Rayón principalmente le importaba algo: Adivina. Siiiii, los ingresos que nuestro pueblo le podía dar. 

 El 21 de marzo de 1921, el Comisario Municipal, equivalente a Delegado Municipal, Emilio Bobadilla asesorado por el Sr. Agustín Góngora, informa a la Legislatura del Estado sobre las ventajas que tendría Santiaguito de pertenecer a Tenango del Valle, donde se menciona una población de aproximadamente 1307 habitantes y un censo escolar no menor de docientos niños
"el Municipio de Rayón tiene clausuradas las escuelas en Santiaguito; Tenango siempre ha demostrado su interés por la educación, en los pueblos que lo conforman no han sido clausuradas las escuelas. Nuestro pueblo se provee de todo lo que necesita en Tenango, dada su cercanía. Existe y ha existido una tirantez en las relaciones de nuestro pueblo con el de Rayón y en cambio las que se tienen con Tenango son extremadamente cordiales, por lo que seguramente nuestro pueblo tiene que progresar impulsado por el buen ejemplo que da Tenango a todos los pueblos de la región."
El 23 de marzo de 1921, el Presidente Municipal de Tenango, expone a la Legislatura del Estado que
"el beneficio que recibirá la Municipalidad de Tenango, será ampliar su jurisdicción; pues por lo que respecta a los ingresos que de ese pueblo puede haber, según datos aproximados, se nivelan con las erogaciones para el sostenimiento de los diversos servicios públicos del expresado pueblo"
Por fin, el 30 de mayo de 1925, por medio del decreto No. 66 de la Legislatura del Estado, se segrega el pueblo de Santiaguito del Municipio de Rayón, incorporándose al Municipio de Tenango del Valle.
Sin embargo Rayón no queda satisfecho y nuevamente inicia los trámites para que nuestro pueblo vuelva a pertenecer a Rayón, con lo que logran con el decreto No. 99 del 15 de julio de 1933, argumentando que Santiaguito es muy importante para la economía de Rayón (nuevamente el mismo argumento), por lo que Santiaguito vuelve a pertenecer a ese Municipio. 

La reacción no se hace esperar y nuevamente un nutrido grupo de vecinas y vecinos dirigen un escrito al Coronel Filiberto Gómez, Gobernador Constitucional del Estado el 4 de agosto de 1933 en el que solicitan se derogue el decreto
"en el que se nos cambia la jurisdicción a la que pertenecemos. Actualmente estamos comprendidos dentro de Tenango, pero el decreto de referencia nos agrega el Municipio de Rayón, pero es el caso que todos sin excepción los vecinos hombres y mujeres desean por su mediación se nos cambie la jurisdicción y sigamos formando parte de Tenango"
Para variar, Rayón sigue insistiendo en que el pueblo se reincorporara a esa municipalidad, con el argumento de que por falta de población estaría en riesgo de perder la categoría de Municipio, por lo que el 6 de Noviembre de 1935, la Legislatura del Estado expide el decreto No. 4 por el que Santiaguito Vuelve a pertenecer a Rayón. 

 Una vez más, Santiaguito sigue su lucha e insiste en el mismo trámite, hasta que después de que una comisión se entrevista con el Presidente Lázaro Cárdenas durante una gira por la región, la Legislatura del Estado expide el decreto No. 65 del 31 de marzo de 1937 por el que Santiaguito se segrega de Rayón y se reincorpora a Tenango del Valle, lo que continúa vigente.
Sin embargo, este antiguo problema sigue vigente, pues la zona del ejido, incluyendo la Colonia Emiliano Zapata oficialmente forma parte de Rayón, por lo que ese Municipio recibe las participaciones económicas de los impuestos como el IVA y el impuesto sobre la Renta que pagan los habitantes de esa zona, sin recibir ningún beneficio.

Pueblo sencillo y bonito...

NUESTRO PUEBLO. El nombre Santiaguito Cuaxuxtenco, tiene su origen tanto en la lengua de los conquistadores como en la lengua prehispánica. ...